14 Romanticismo y Revolución


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EL ROMANTICISMO

1.- CONTEXTO HISTÓRICO-CULTURAL.-

    Una serie de acontecimientos históricos que resultaron decisivos a lo largo del siglo XVIII (sobre todo entre 1770 y 1800) van a cambiar radicalmente el signo de la sociedad y de la cultura europeas, en un primer momento, y mundiales, en años posteriores. Cabe decir que, entre las fechas de 1770 y 1800, “Europa se acostó absolutista y se levantó demócrata y liberal”. ¿Cuáles fueron esos hechos tan destacados para la Historia de la Humanidad, que construyeron una Europa diferente?

a) La Revolución Industrial, que surge en 1760 al amparo de la monarquía constitucional inglesa, y que sirve para expandir el comercio, favorecer el auge de la burguesía y sentar las bases del liberalismo político y económico ( para un mejor estudio, ver Apuntes, Siglo XVIII).

b) La Revolución Francesa de 1789, que afirma la libertad, la igualdad y la fraternidad de todos los individuos que conforman la sociedad de un Estado, sin clases sociales y sin privilegios otorgados a los más poderosos. Como consecuencia de este cambio, se romperá ese tipo de sociedad absolutista del siglo XVIII que se basaba en los tres estamentos sociales: Rey-Nobleza y Alto Clero-Burguesía y Pueblo Llano.

c) La Revolución Americana, época de conflictos (guerra civil incluida) en América del Norte, que da como resultado la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América en 1776, y que hace de los Derechos Fundamentales del Ser Humano su principio fundamental, lo que supondrá, entre otros logros importantes, la abolición de cualquier tipo de esclavitud humana.

d) La Revolución cultural y filosófica, que pondrá en cuestión el imperio absoluto de la razón, de las reglas y del buen comportamiento neoclásico. Se prefiere el desarrollo de la personalidad libre, la individual, personalidad salvaje ante el amor apasionado y ante la naturaleza, llena también de elementos salvajes. Se abren las puertas al sentimiento personal del autor, a la libertad en la forma de vivir y de escribir, al desenfreno del mundo interior en los escritores, convirtiéndose el YO Y MIS CIRCUNSTANCIAS en el lema de la primera mitad del siglo XIX. ¡Adiós a los límites impuestos por la razón dieciochesca, adiós! ¡Bienvenidas, Pasión y Locura! Estas características filosóficas y culturales llevarán a la aparición del Movimiento Romántico, en la primera mitad del siglo XIX.
    Hartos del subjetivismo, de los sentimientos personales del autor y del desenfreno de la imaginación de los escritores, surgirá en el último tercio del siglo XIX (1870-1900) el Movimiento Realista, que combatirá lo fantástico y lo maravilloso, y que pretenderá plasmar no ya la Razón de las cosas, sino la Realidad más pura y dura de una sociedad libre, nacida a partir de las Revoluciones, pero sumergida en sus propios errores, los que ella criticaba a principios de siglo, pues no sabe vencer las diferencias económicas, sociales y culturales entre las clases más adineradas y las más desfavorecidas.



    España entra tarde en el ambiente que se respira en Europa a principios de siglo, aunque no por ello no ha de vivir “uno de los períodos más agitados de su historia particular. Se abre el siglo con la guerra de la Independencia (1802) y termina con el desastre naval de 1898. Hay un primer momento de euforia revolucionaria que cuaja con la aprobación de la Constitución de 1812, llamada la <<Pepa>>, pero pronto se perderán sus postulados en una sociedad en crisis.
    La dinastía borbónica, tras los reinados de Fernando VII (1814-1833) y de Isabel II (1833-1868), es derrocada por la revolución política y social de este último año, 1868, a la que se le aplicará el nombre de la <<Gloriosa>>. Las tensiones políticas son enormes: por un lado, las clases conservadoras (nobleza, alto clero y alta burguesía) defienden sus privilegios; por otro, los liberales y progresistas (casi todos ellos burgueses de escaso poder económico) luchan por abolirlos. Los trabajadores desencadenan movimientos de signo socialista y anarquista, con huelgas y atentados. España ofrece un espectáculo de un país inmaduro que trata de asimilar las ideas francesas e inglesas con demasiada violencia y poca comprensión mutua” (recogido del Curso de Lengua y Literatura, pág. 77, Edit. Anaya).

    A nuestro país llega con retraso el Movimiento Romántico, pero no el Realista. ¿Las razones? Bien sencillas: la Guerra de la Independencia contra los franceses de Napoleón (1802-1808) no favoreció precisamente un ambiente de agrado o de atención desmesurada a los movimientos culturales venidos más allá de los Pirineos, sobre todo si tenían que atravesar suelo francés. Por otro lado, en los años que van desde 1823 hasta 1833 los escritores románticos españoles emigraron fuera de España, pues hubo un gobierno totalitario que dio la vuelta a la tortilla del liberalismo político, queriendo gobernar “a la antigua usanza”, en un régimen autoritario, rígido, conservador y poco liberal. Pero en la década que abarca los años de 1833 a1844, una espléndida generación de escritores alumbró grandes creaciones temáticas con unas constantes técnicas y un lenguaje muy peculiar: me estoy refiriendo a los escritores románticos.
    Sin embargo, el Movimiento Realista cala con rapidez, pues nuestro país, con el correr de los años, va perdiendo poder económico en Europa, y su puesto en el mundo está cada vez más lejano del de aquella potencia mundial que fuera España en los siglos XVI y XVII. Todo es un caos. El orden social  es un desorden: hambre, pobreza..., y un sentimiento de insatisfacción general llevan a los hombres de finales del siglo XIX a evadirse de la realidad, pero no como lo hicieran los autores románticos (fantasías, aventuras amorosas, pasión sin fin...), sino de la más dura de las maneras: crítica total, despiadada, a la clase gobernante, escribiendo sobre las miserias que ha generado la mala administración del país por parte de los mismos.


2.- EL MOVIMIENTO ROMÁNTICO O ROMANTICISMO.-

    Como gran movimiento histórico que es, el Romanticismo se resiste a una definición que resulte abarcadora de todos los matices que atesora. Que fue una verdadera revolución artística, pero también política, social e ideológica, no admite duda para la mayoría de los críticos, ni tampoco que sus característicos principios tienen hoy una vigencia indudable: la libertad, el individualismo, la democracia, el idealismo, el nacionalismo y la sensibilidad en el arte.   
    Se da una definición aproximada que queda recogida en nuestro manual de Lengua y Literatura, pág. 77:
    “Con la palabra Romanticismo se alude a un movimiento cultural y político que tuvo su apogeo en la primera mitad del siglo XIX, y que afectó a España (más tarde que a otros países europeos, por las razones ya mencionadas) como al resto de los países europeos y americanos. Frente al racionalismo dieciochesco, se piensa que la razón no es el único medio para explicar el mundo y actuar en él; se afirman los derechos de LIBERTAD, FANTASÍA, SENTIMIENTO PERSONAL, IMAGINACIÓN y FUERZAS IRRACIONALES del espíritu”.
   
2.1.- CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ROMANTICISMO:

    - FANTASÍA, SENTIMIENTO PROPIO, IMAGINACIÓN, LOCURA, PASIÓN, ÉXTASIS son los conceptos más usados por los escritores románticos.

    - INSATISFACCIÓN POR EL MUNDO que rodea al escritor. La Naturaleza y el Hombre no son vistos ahora como máquinas perfectas (la máquina y el reloj eran las dos metáforas más usadas por los autores del siglo XVIII), sino que producen un dolor muy agudo. Observar tanta imperfección llevará a algunos autores a la solución más fácil y menos razonable: el suicidio (lo que se reflejará también en los personajes suicidas que pueblan casi todos los escritos románticos).

    - A consecuencia de la insatisfacción por lo que observan, los escritores se introducirán en su mundo interior, o bien se evadirán de la realidad circundante, describiendo paisajes, gentes y lugares de lejanas tierras; es decir, LOS SENTIMIENTOS PERSONALES DEL AUTOR (SUBJETIVISMO) SERÁN ENSALZADOS EN LOS POEMAS, ASÍ COMO LA ILUSIÓN POR ALCANZAR MUNDOS FANTÁSTICOS QUE HAGAN OLVIDAR LA REALIDAD ACTUAL DEL PUEBLO.

    - EL CULTO AL HÉROE ha de ser otra de las características, fruto de la descripción de lugares fantásticos, atrayentes, y como prototipo del hombre que sufre ante cualquier tipo de adversidades, saliendo victorioso y libre de todas ellas.

    - ARTISTA = HÉROE. Esta idea romántica estuvo vigente hasta la desaparición del Movimiento Romántico. El artista romántico es un espíritu atormentado, desgraciado, pero libre y sentimental hasta extremos insospechados, rozando la locura. ¡Muerte a la razón!, será la proclama que utilicen los románticos puros.

    - LA IDEA DEL YO POR ENCIMA DEL NOSOTROS (SUBJETIVISMO) llevará a los escritores románticos  hacia LA INTUICIÓN, LA IMAGINACIÓN Y EL INSTINTO, POR ENCIMA DE LA RAZÓN DIECIOCHESCA. La imaginación significará para los escritores del XIX la creación de imágenes no experimentadas.

    - La imaginación traerá consigo EL MUNDO DE LOS SUEÑOS Y DE LO IRRACIONAL: sueños de muertos vivientes, pesadillas terrenales, tumbas que se abren solas, sueños de futuro, sueños de pasado (Edad Media, sobre todo), tendencias suicidas...
    Ya en el Siglo XVIII, el pintor FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES desciende en sus cuadros a lo irracional, a lo grotesco, al gusto por pintar la locura, los sueños, los horrores de la guerra y las miserias del pueblo español (una de las láminas más famosas del pintor se titula “El sueño de la razón produce monstruos”).

2.2.- TEMAS DEL ROMANTICISMO ESPAÑOL.

A) LA HISTORIA: Casi siempre de tema nacional. La época preferida fue la Edad Media. En ella, se pueden observar los siguientes temas:

    - Una revalorización del romancero (romances históricos, sobre todo).
    - Se revive el ambiente caballeresco, con sus damas y trovadores : el Cid, Roland, el rey     Arturo...
    - El mundo árabe alcanza una importancia especial, y no como algo exótico, sino como algo       propio, nuestro, de todos los españoles.
    - No es muy cultivada la historia extranjera, se prefiere la historia nacional.

B)  LOS SENTIMIENTOS: Estos cuatro principales:

    1) El amor: desatado, furioso, síntoma de que el artista pierde el contacto con lo real, de que se     convierte en un fenómeno subjetivo y neurótico. Suele presentarse el amor en dos formas     diferentes: la forma sentimental (que conduce a una sensación de melancolía) y la forma     pasional ( rompe con todas las convenciones sociales y lleva al desengaño o al suicidio y la     muerte).
        Es importante el nuevo papel de la mujer: suele aparecer como ideal del amor o como     ser perverso que arrastra a la muerte o a la destrucción del amado.

    2) La rebeldía: contra todo lo que represente un orden establecido; contra las instituciones     reinantes (contra la Inquisición, sobre todo), contra órdenes religiosas de alto poder económico,     contra Ministerios, contra gobernantes...
   
    3) El pesimismo lo envuelve todo; la vida es un mal para los románticos. El desprecio por la     vida les lleva a buscar aventuras heroicas en países lejanos, donde se puedan perder.

     4) La muerte, en consecuencia, es la libertadora, la que trae la paz, la suprema serenidad. Por        ello se busca el suicidio.

C) LOS CONFLICTOS SOCIALES: el escritor romántico es comprometido; consciente de su misión social,
    - proclama la libertad como eje de la vida pública y privada,
    - critica el absolutismo monárquico, pero
    - prefiere el YO MISMO a la COLECTIVIDAD, y
    -admira a los tipos rebeldes de la sociedad: personas marginadas y rebeldes como el borracho,      el pirata, el bandolero y el mendigo serán cantados en los diversos escritos de la época;
    - es humanitario, y siente compasión por los deformes; clama contra la pena de muerte;
    - y se siente nacionalista, reclamando la revalorización de las lenguas y culturas de Cataluña, el       País Vasco y Galicia.

D) LA NATURALEZA: en el Romanticismo hay dos escenarios preferidos:
    - Naturaleza salvaje: bosque, montaña, mar bravío, cementerio, noche lúgubre, etc.
    - Ciudad: artística, cargada de historia y de tradición.

E) LA FANTASÍA: renace en el romanticismo la tendencia a romper los límites estrechos de la realidad y a usar la imaginación. El choque con la realidad hostil provoca el desencanto romántico. De varias maneras entra la fantasía en las obras románticas:
    - A través de lo misterioso y lo sobrenatural.
    - A través del sueño y la visión: espectros, fantasmas, demonios, imágenes infernales...

F) LOS PERSONAJES: más que personajes, se crean tipos planos, con una caracterización psicológica determinada. El héroe será visto como un personaje apasionado, caballeresco y noble; el antihéroe es cruel, despiadado, autoritario e intrigante.
    Al igual que en el Romanticismo europeo, se prefieren personajes marginales: el reo de muerte, el verdugo, el suicida, el mendigo, el pirata, el ermitaño...
    Es muy importante en la actuación del personaje romántico el gesto de rebeldía: unos se suicidan en lo alto de una peña, con una noche llena de rayos y truenos; otros desafían a Dios en varias ocasiones, etc.

G) EL LENGUAJE: los rasgos principales son los siguientes:

    - Se cambian los procedimientos expresivos; cambia la moda de designar los fenómenos       naturales ( Viento sustituye a Eolo, Amor sustituye a Venus).
   
    - Se rechaza la distinción entre palabras nobles y plebeyas: toda la palabra puede entrar en       el texto si es necesaria (entran algunas como Garlito y Bazofia).
   
    - Hubo predilección por ciertos adjetivos y sustantivos, repetidos constantemente a lo largo       de las obras: Negro Capuz, Noche lúgubre, Cementerio helado, Fúnebre ciprés, Pliegues del         viento, Raudo torbellino, Hado (destino)fatal, etc.

    - Lo que mejor define el nuevo estilo romántico del lenguaje es el ÉNFASIS como fundamento      de la expresividad, que se conserva en la abundancia de interrogaciones, exclamaciones,       antítesis violentas..., es decir, la hinchazón retórica del lenguaje.

    - Fueron los románticos muy conscientes de los problemas del idioma. Les preocupaban dos       hechos, primordialmente: la deformación del idioma provocada por los extranjerismos       introducidos en el siglo XVIII (galicismos, sobre todo), y la consiguiente purificación de la       lengua castellana. Consecuencia directa, animaron e impulsaron el uso del castellano como       lengua escrita, y gracias a ellos se puede deducir que nuestro idioma alcanzó su madurez       absoluta.

    - Pero no sólo se incentiva el uso de nuestra lengua, la castellana, sino que debido a ese      sentimiento nacionalista del que hemos hablado, comienzan a publicarse gramáticas,       diccionarios y obras literarias en los idiomas regionales: gallego, vasco y catalán.


Fuente: www.coami.com/ApuntesLenguaje/.../literatura/SIGLOXIX.DOC



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